LA REVOLUCIÓN EDUCATIVA EN LA ERA DE
INTERNET.
Con la
aparición de nuevas tecnologías en la
sociedad del conocimiento hacen que nos encontremos en un momento de cambios
educativos similar en calibre al que se
sufrió con Celestin Freinet .
El agrupamiento por focos de interés, la
facilidad en el flujo de información y a
comunicación a través de foros, chats y wikis que engloba internet han
propiciado espacios idóneos para desterrar el conocimiento de las aulas, el
conocimiento sale de los espacios cerrados para encontrarse en espacios
abiertos, abiertos a diferentes medios y abierto al público sin requisitos
previos. Esta revolución educativa no
interfiere en todo el ámbito educativo, sino que se centra en la educación
superior, es decir, aquella que está más relacionada con las salidas
profesionales, mientras que la educación primaria y secundaria continúan
intocable, o no abierta a grandes cambios por el momento.
La gestión del conocimiento nace para
diseñar, administrar, analizar y evaluar los procesos de aprendizaje y
obtención de conocimientos en estos espacios abiertos en la red. La gestión del
conocimiento en red se puede estudiar desde espacios cerrados, entornos
virtuales de aprendizaje y espacios abiertos donde cualquier persona con acceso
a internet puede acceder a ellos.
Con toda la
creación colaborativa de contenidos, la rápida difusión, el fácil acceso y el
acceso gratuito, se produce un cambio de percepción que nos lleva de la escasez
a la abundancia. Nos han hecho creer que todo lo relacionado con nuestro
contacto con la naturaleza es limitado y escaso,
se puede estar de acuerdo o no sobre la veracidad de esta realidad, lo que no
es tan cuestionable es el hecho de que la
idea ha sido extendida y asumida socialmente como verdad. Los cambios
sociales producidos con el desarrollo de internet nos han convertido a todos en
posibles creadores de información y conocimiento, pasando de la escasez a la
abundancia, para gestionar esta nueva era
aparece la PEDAGOGÍA DE LA ABUNDANCIA.
Este concepto
de escasez propio de la economía, donde se necesita un espacio para crear,
compartir, mover y almacenar, desaparece en el mundo digital ya no es funcional
en la sociedad del conocimiento o al menos en lo referente a los contenidos y
el aprendizaje.
El acceso a los
recursos es abundante, pero el exceso de contenidos convierte al tiempo en un
recurso escaso. Para Martin Weller, la pedagogía de la abundancia
se fundamenta en los siguientes supuestos:
- · Contenidos gratuitos.
- · Contenidos abundantes.
- · Contenidos varios.
- · Facilidad para compartir los contenidos.
- · El aprendizaje tiene connotaciones sociales.
- · Las conexiones son fáciles de crear y mantener.
- · La organización es barata.
- · Se basa en un sistema que genera contenido.
- · Los contenidos son generados por los propios usuarios.
Hay que
aprender a aprender y enseñar en la abundancia, Eric Schidt dice que la
sociedad produce más información en dos días de la que fue creada desde el comienzo
de la humanidad hasta 2003. Este paso de la escasez a abundancia constituye un
reto para la educación superior, y para el entendimiento de los procesos de
enseñanza aprendizaje.
Con toda el
acceso a esta información y la continua emergencia de tecnologías facilitando
la comunicación aparecen LAS COMUNIDADES DE PRÁCTICA.
El termino según algunos
autores fue acuñado por John Seely Brown
y Paul Duguid en 1991 en su artículo "Aprendizaje organizado y comunidades
de práctica". Etienne Wenger, escritor
investigador y consultor las define como “grupo de personas que comparten un interés, un conjunto de problemas,
o una pasión sobre un tema, y quienes profundizan su conocimiento y experiencia
en el área a través de una interacción continua que fortalece sus relaciones”
Esta idea sobre
el aprendizaje colectivo mediante el intercambio de información que nos puede
resultar evidente u obvio pero fue Jane
Lave (1991) en el libro publicado "Situated learning. Legitimate
peripheral participation", quien por primera vez se pone de relieve la
concepción del aprendizaje como un hecho colectivo frente a la idea clásica que
lo limita a un proceso individual.
Wenger (1998)
en su libro "Comunidades de práctica: Aprendizaje, significado e
identidad" define las tres premisas o dimensiones en las que se asienta
una CP: el compromiso mutuo, la empresa conjunta y el repertorio compartido.
Las CP no se
dan sólo de forma virtual sino que también pueden ser presenciales, Sara Sanz
en su artículo "Comunidades de prácticas virtuales: acceso y uso de
contenidos" es necesaria la figura de un moderador, la cito textualmente:
"es una figura clave para que éstas funcionen
correctamente. Identificar temas importantes, planificar y facilitar las
actividades de la CP, potenciar el desarrollo de los miembros de la CP, ayudar
a construir la práctica, etc., son algunas de las funciones que debe desempeñar
un moderador-coordinador". Según Pablo Belly citado en wikipedia "las comunidades de prácticas están
conformadas y sostenidas por desesperados o apasionados en un tema. Los primeros se consideran
especialistas y quieren compartir lo que saben mientras que los desesperados, están
buscando una solución urgente a un problema. En ambos casos, son motivos
suficientes para mantenerse en una comunidad de práctica".
Las bases de
los modelos de construcción del conocimiento abierto se relaciona directamente
con las comunidades de práctica. El
modelo de las comunidades de práctica muestra los principales elementos que
configuran las prácticas educativas en entornos deslocalizados.
Estos
movimientos están contribuyendo a la desinstitucionalización de la formación,
el aprendizaje y las certificaciones, para organizar y plasmar la existencia de
estos cambios aparece DO IT YOURSELF (Hazlo por ti mismo),
Planteando una alternativa a la institucionalización existente en educación
superior, planteando métodos de
formación adaptados a cada individuo y
respaldados por las comunidades de práctica online. Dentro de esta corriente en
su vertiente educativa se encuentra el EDUPUNK,
fue usado por primera vez por Jim Groom y se ha extendido rápidamente a través
de la blogosfera.
Así como internet en sus inicios constaba con la
presencialidad de la comunidad científica y los movimientos contracultura,
edupunk es la opción al cambio que ha sabido aprovechar la rapidez con la que
se dan los cambios para presentar su objeción a los esfuerzos gubernamentales y
a los intereses corporativos. Según Daniel Domínguez Figaredo: "Los nuevos planteamientos del DIY
parten de la premisa de que los grandes constructos que justificaban la
existencia de instituciones formales han cambiado con la revolución digital:
→ El QUÉ: Los contenidos, las
habilidades y conocimientos ahora es posible obtenerlos en propuestas
formativas más o menos formales en la web.
→ El CÓMO. La socialización
física deja paso a la posibilidad de aprender por uno mismo, el desarrollo del
potencial personal, formando pares de relaciones y mentores.
→ El PARA QUÉ. La acreditación
basada en el certificado es posible suplirla por otros métodos como el
reconocimiento reputacional o la muestra directa de habilidades mediante
evidencias (badges).
Ante esta situación el DIY es un
movimiento de autonomía y empoderamiento. Desarrolla métodos y técnicas que
permiten obtener el conocimiento que necesita cada individuo en el momento que
lo necesite, con orientación por pares y sin restricciones"





No hay comentarios:
Publicar un comentario